A veces le estoy hablando, me mira y le digo "Sí, lo sé. Soy rara".
Y se enfada.
Me dice que si digo que soy rara todos creerán que soy rara, y que yo no soy rara.
Aunque pienso que lo soy. No soy rara en el mal sentido.
Soy rara en el sentido de que soy diferente.
Con unos gustos que no son los comunes y una forma de pensar que no todos comparten.
Miro el mundo con unos ojos demasiado críticos, demasiado pesimistas.
¿Simplemente soy realista?
No creo que la vida sea de color de rosa.
No creo que haya que protegerse de la realidad.
No creo que haya que tratar a los niños pequeños de una manera diferente a los demás.
No creo en los valores que me inculcaron en la infancia.
Mi forma de pensar choca múltiples veces al día con la mentalidad de mi entorno.
No hay que ser bueno y amable con todos, tienes que pensar en tí mismo y en nadie más.
Estamos en una sociedad individualista en la que el yo predomina ante la sociedad.
Porque si no te preocupas por tí mismo...¿Quién lo hará?
Estamos solos en este extraño mundo. Somos seres que se nutren de las sonrisas ajenas mientras se ahogan en sus propias lágrimas.
La palabra cadáver está formada por las iniciales de la expresión
latina caro data vermibus, que significa carne dada a los
gusanos.







